Es una técnica de manejo de cultivo por la cual se coloca sobre el suelo una cubierta de material orgánico o inorgánico (p.e. paja, lodos secos triturados, geotextiles, plástico, piedras, arena) que evita las pérdidas excesivas por evaporación directa, además de otros efectos sobre la temperatura del suelo y el crecimiento de vegetación adventicia.
Es el proceso fisicoquímico por el cual las partículas primarias (vs., arenas, limos y arcillas, y la materia orgánica del suelo) se unen entre sí para formar agrupaciones secundarias que conforman la denominada estructura del suelo.
Es el agua que se mueve hacia horizontes subterráneos del suelo sin ser absorbida por las raíces del cultivo, y puede ser recogida en las canalizaciones de desagüe.
El agua del suelo es aquella que ocupa el espacio de los poros que existen dentro de los agregados del suelo (microporos) y entre los agregados (mesoporos y macroporos). Está almacenada y sujeta a fuerzas de naturaleza capilar y de adsorción (fuerzas matriciales), y a fuerzas osmóticas derivadas de la composición salina del suelo y del agua que se contraponen a las fuerzas gravitatorias.
El agua higroscópica es el agua almacenada en el suelo en poros de diámetro equivalente inferior a 0,2 micras. Está retenida por fuerzas matriciales y de adhesión, y se encuentra en equilibrio con la humedad del aire. La energía con la que está retenida es alta, que expresada en unidades de presión puede ser superior a 31 atmósferas (vs., aprox. 3100 kPa en unidades del Sistema Internacional), de forma que no es utilizable por la mayoría de las plantas cultivadas.
El agua capilar es la fracción del agua que penetra en el suelo y ocupa los poros de menor diámetro (microporos). Por su semejanza con el diámetro de los cabellos se los conoce como poros capilares y su diámetro equivalente varía entre los 30 micrómetros y los 0,2 micrómetros. Cuando el agua penetra en este tipo de poros queda retenida con fuerzas derivadas de la tensión superficial del agua y, además, con fuerzas de adhesión en los de menor diámetro. Por ello, se considera, a efectos prácticos, que hay 2 tipos de agua capilar:
Agua capilar no absorbible
Es el agua que ocupa los microporos con diámetro igual o menor que 0.2 micras, denominados poros residuales. En estos poros queda retenida por fuerzas de adhesión capaces de resistir succiones iguales o superiores a 15 atmósferas (vs., aprox. 1500 kPa en unidades del Sistema Internacional). Este agua no es absorbible por las raíces de las plantas.
Agua capilar absorbible
Es el agua que ocupa los microporos con diámetros comprendidos entre 0.2 y 15 a 30 micras. La energía de retención del agua en este tipo de poros, expresada en unidades de presión, varía entre 0,1 y 15 atmósferas (vs., aprox. 10 y 1500 kPa en unidades del Sistema Internacional). La cantidad de agua retenida entre ambos extremos de presión se denomina agua utilizable por las plantas.
En el suelo todo el agua se mueve por sus poros según la energía con que está retenida, que depende del diámetro de los mismos. El agua gravitacional se refiere al agua que penetra en los poros de mayor diámetro (macroporos) y se mueve por su interior pudiendo quedar almacenada en horizontes inferiores en poros de menor diámetro o pasar a los canales de desagüe.
Se define la capacidad de campo del suelo como un estado temporal del almacenamiento de agua en los poros del suelo que es alcanzado después de saturarlos con agua y permitir que se vacíen por drenaje los poros mayores que 15 micrómetros, en ausencia de evapotranspiración. En el laboratorio se estima como el valor de la microporosidad del suelo, determinando el porcentaje en volumen de agua almacenada en una muestra de suelo saturada y sometida después a una succión de 20 kPa durante 24 h.
Es la capacidad que tiene un suelo para retener y liberar iones cargados positivamente (cationes). Esta propiedad del suelo está íntimamente relacionada con las partículas coloides del suelo (arcilla y materia orgánica principalmente).
La conductividad eléctrica (CE) es la propiedad de un material para
conducir la electricidad. Esta propiedad en una solución de suelo o en
el agua se utiliza para estimar la concentración de sales en dicha
solución. De forma que a mayores valores de CE mayor es la concentración
de sales.
Las unidades en las que se mide la conductividad eléctrica son
Siemens, pero en general es una unidad de medida muy grande,
normalmente se utiliza los microsiemens, milisiemens o
decisiemes.
Pero esta medida debe estar referenciada a una longitud por la que se
conduce la electricidad, por lo que las medidas reales de conductividad
eléctrica se realizan generalmente en decisiemens/metro (dS/m),
milisiemens/cm (mS/cm) o microsiemens/cm (µS/cm). Siendo: 1 dS/m = 1 mS/cm) = 1000 µS/cm.
En el suelo se toma como referencia de la salinidad la medida de la
Conductividad Eléctrica en el extracto de saturación, que es la medida
que se utiliza de referencia para determinar si un suelo es salino. Este
extracto procede de la extracción de la solución de una muestra de suelo
que se ha saturado con agua desionizada.
Otras determinaciones más sencillas para determinar la salinidad de un
suelo son las que se realizan en extractos de 1 parte de suelo por cada
5 de agua (extracto 1/5). Pero estas medidas deben siempre referenciarse
al extracto de saturación.
Es un parámetro físico que expresa la velocidad de trasmisión del agua en el suelo cuando su porosidad no está saturada de agua. Expresa la velocidad del movimiento del agua entre dos puntos del suelo que la tienen almacenada con diferente energía, moviéndose desde los puntos en los que está menos retenida a aquéllos que la tienen retenida con mayor energía. En los suelos de porosidad gruesa este parámetro presenta valores más bajos y con un descenso más brusco a medida que disminuye su humedad, que en los suelos de porosidad más fina y homogénea (p.e. suelos arcillosos).
Es un parámetro físico que expresa la velocidad de trasmisión del agua del suelo desde la superficie hacia el interior, cuando todos los poros del mismo están saturados de agua. A medida que la textura del suelo se hace más arcillosa disminuye su conductividad hidráulica saturada, siendo aproximadamente unas cien veces superior en un suelo arenoso que en uno arcilloso.
Es un proceso degradativo del suelo por el cual los agregados del suelo, como consecuencia de la acción de fuerzas externas (vs., laboreo del suelo), o por su ruptura en unidades de menor tamaño, se ordenan de manera diferente que en su estado no compactado de forma que se reduce el espacio de poros. El indicador directo de la compactación es la medida de la densidad aparente del suelo. Los suelos compactados, en consecuencia, presentan valores de densidad aparente más altos y una porosidad total más baja. La compactación del suelo da lugar a una mayor resistencia a su penetración por las raíces de las plantas.
Es una propiedad intensiva del suelo que se define como la relación entre peso de las partículas sólidas de un volumen de suelo con respecto al volumen que ocupa ese suelo. Esta propiedad depende de la textura, del estado de humedad, como regulador de los procesos de contracción y de hinchamiento del suelo, y de las prácticas de manejo, incluido el laboreo del suelo y la adición de enmiendas de naturaleza orgánica. Los suelos arenosos presentan valores dentro del rango de 1.4 g/cm3 y 1.9 g/cm3, mientras que los suelos arcillosos lo hacen dentro del rango de los 0.9 g/m3 y los 1.4 g/cm3.
La densidad real de un suelo se define como el cociente entre la masa de sus partículas constituyentes, y el volumen que ocupa la fase sólida del suelo. Se determina por picnometría de líquidos aplicando el Principio de Arquímedes. Los valores típicos de la densidad real del suelo oscilan dentro del rango de los 2.5 g/cm3 y los 2.8 g/cm3. Está influenciada por la cantidad y mineralogía de la arcilla, limos y arenas del suelo y por su contenido de materia orgánica.
Es un proceso de naturaleza fisicoquímica por el cual se ponen de manifiesto fuerzas de naturaleza electrostática de carácter repulsivo que hacen que en una suspensión de suelo en agua las partículas sólidas se mantengan alejadas entre sí. Los suelos con un elevado contenido de sodio en el complejo de cambio (PSI > 15 %) se dispersan fácilmente al regarlos con agua de baja salinidad o al recibir agua de lluvia. La facilidad de dispersión de un suelo decrece en el orden: Na+> K+> Mg2+> Ca2+.
Los drenajes son sistemas y/o instalaciones que facilitan la evacuación del agua y la humedad excesiva del suelo. Estos pueden ser tuberías porosas o canales rellenos de piedras enterrados a cierta profundidad para recoger los excesos del agua de los macroporos del suelo, o también zanjas de cierta profundidad realizadas en el terreno para facilitar la evacuación de los remanentes del agua de riego y/o lluvia.
Es un proceso degradativo de la estructura del suelo que se produce por acumulación de partículas individuales y microagregados en la superficie del suelo, con las mismas causas que las del sellamiento del suelo. Las características físicas y mecánicas de la costra de suelo se modifican durante el proceso de desecación dando lugar a la formación de grietas más o menos profundas, de manera que cuando se vuelve a producir un nuevo depósito de partículas sobre el suelo éstas lo hacen en el interior de las grietas alterando la estructura del suelo en profundidad.
La estructura del suelo es la ordenación espacial o el ensamblaje de sus constituyentes primarios en unidades de diferente tamaño denominadas agregados, en virtud de la acción simultánea de los fenómenos de la fisuración y la cementación. Como consecuencia de dicha agregación se originan espacios vacíos (poros) dentro de cada agregado y también entre los diferentes agregados, de manera que las propiedades de una masa de partículas primarias son diferentes de las que tiene cuando dichas partículas se encuentran agregadas.
La fracción de lavado (FL) es la fracción del agua de riego
que atraviesa la zona radicular y es capaz de lavar las sales del suelo.
Se calcula como:
FL= Fd / Fr
Siendo: Fd la cantidad de agua que percola fuera de la zona radicular, y Fr la cantidad de agua aportada por el riego.Es el porcentaje del volumen aparente del suelo constituido por poros de diámetro equivalente superior a 15 micrómetros. Generalmente son poros de trasmisión de agua hacia poros de menor diámetro, por lo que al vaciarse sirven para la aireación y el intercambio de gases del suelo con la atmósfera. Incluye los poros de origen biológico (bioporos), los poros entre los agregados del suelo, los poros entre los agregados del suelo y la pedregosidad del suelo, y las grietas que se producen en la superficie del suelo por desecación en suelos arcillosos expandibles y en suelos salinizados. Se conoce también como porosidad de aireación. Se estima como la diferencia entre la porosidad total y la microporosidad del suelo.
Es el porcentaje del volumen aparente del suelo constituido por poros de diámetro equivalente inferior a 15 micrómetros. Son los poros donde se almacena el agua. Se calcula como el porcentaje del volumen de agua que queda almacenada en una muestra de suelo saturada y después de estar sometida a una tensión de succión de 20 kPa durante 24 h.
La osmosis es un fenómeno físico-químico que consiste en el paso recíproco de líquidos de distinta concentración salina a través de una membrana semipermeable que los separa. Por este proceso, denominado ósmosis directa, el agua de la disolución menos concentrada pasa a la más concentrada. Por el proceso de ósmosis inversa puede obtenerse agua desalada en una parte de la membrana separadora y en la otra, salmuera. Para ello se debe ejercer una presión equivalente a la presión osmótica en la parte de la membrana en la que se halla la disolución más concentrada.
Se puede definir la permeabilidad como la facilidad con la que los líquidos y gases penetran o atraviesan un volumen de suelo. Esta propiedad está relacionada con la porosidad y la textura del suelo. A porosidades más altas y texturas más arenosas la permeabilidad será mayor.
Es la medida de la concentración del ión Hidrogeno (H) en la solución
del suelo. La concentración de sales en la solución del suelo se ve
afectada por el pH. De la misma forma la disponibilidad de varios de los
nutrientes y la actividad microbiana del suelo también se ve afectada
por el pH. Por ejemplo, cuando el pH sube, elementos como el hierro,
manganeso, zinc, cobre, cobalto, fósforo y boro comienzan a estar
limitados. Por otro lado, valores de pH por debajo de 5.5 comienzan a
dar problemas por toxicidad por aluminio.
Los suelos, atendiendo al pH,
se pueden clasificar en: Ácidos: pH < 7, Neutros: pH = 7, Alcalinos: pH
> 7.
Es el porcentaje del volumen aparente del suelo que está ocupado por aire y/o agua. Para su determinación directa es necesario conocer la densidad aparente del suelo in situ y la densidad real de sus partículas constituyentes. En suelos no hinchables coincide con el agua almacenada cuando está saturado. Se puede medir también mediante técnicas de microscopía electrónica y con análisis de imagen.
Es el porcentaje del volumen aparente del suelo constituido por poros de diámetro equivalente igual o inferior a 0,2 micrómetros. Se calcula como el porcentaje del volumen de agua que queda almacenada en una muestra de suelo saturada y después de estar sometida a una tensión de succión de 1500 kPa durante 24 h.
Es el porcentaje del volumen aparente del suelo constituido por poros de diámetro equivalente comprendido entre 15 y 0,2 micrómetros. Se calcula como la diferencia entre la microporosidad y la porosidad residual.
Es la presión que debe ejercerse sobre una membrana semipermeable para frenar el paso neto de disolvente desde una disolución diluida a una concentrada. Aumenta con la concentración salina del agua del suelo y con la temperatura. En consecuencia, en un suelo salino el agua almacenada se encuentra retenida con mayor energía ya que está no sólo sometida a fuerzas de naturaleza matricial sino además a fuerzas de naturaleza osmótica. En estos suelos salinos las raíces tienen que ejercer mayor succión para vencer esta presión osmótica y poder captar el agua del suelo.
El punto de marchitez de un suelo es un estado temporal del almacenamiento de agua en los poros del suelo que se alcanza cuando se han vaciado por evapotranspiración todos los poros del suelo, excepto los de diámetro equivalente igual o inferior a 0,2 micrómetros. En el laboratorio se estima como el agua almacenada en una muestra de suelo saturada de agua cuando se la somete a una succión de 1500 kPa durante 24 h. Coincide con el valor de la porosidad residual y no es utilizable por las plantas.
El requerimiento de lavado es la fracción de agua de riego requerida para que el suelo mantenga los valores de salinidad y sodicidad por debajo de un determinado nivel.
La relación de adsorción de sodio es una relación que sirve para medir la sodicidad de un suelo o de un agua de riego. Se define como la relación que existe entre el Sodio con respecto a la concentración de Calcio + Magnesio de la solución del suelo, o del agua de riego. Se calcula utilizando la siguiente expresión.
Las sales son compuestos sólidos cristalinos formados por enlaces de partículas de carga opuesta llamados iones. Los iones que mayoritariamente están presentes en el suelo y el agua son: Sodio, Potasio, Calcio, Magnesio, Cloruro, Sulfato, Carbonato, Bicarbonato y el Nitrato. Otros iones que se pueden encontrar disueltos en el agua de riego o solución del suelo son: Boro, Aluminio, Estroncio, Litio, Rubidio, Fluor, Molibdeno, Manganeso y Bario.
Se define como sales totales solubles como la cantidad de sales solubles que hay disueltos en un líquido. A diferencia con los sólidos totales disueltos, cuya determinación se realiza por pesada, las SST se calcula determinando todos los cationes y aniones solubles existentes en la solución por análisis químico y se suman.
Es una medida de la cantidad de sales que se encuentran en el suelo.
Es el proceso por el cual se acumulan sales en el suelo y agua debido a procesos naturales o inducidos por el hombre.
Es un proceso degradativo que se produce por ruptura de los agregados superficiales del suelo, modificando el tipo de estructura original hasta convertirla en el tipo plano y subtipo laminar. Tiene diferentes causas, siendo más conocida la que se produce como consecuencia del impacto de las gotas de lluvia o del riego por aspersión sobre los agregados del suelo que los rompe y deposita posteriormente sus partículas sobre el suelo laminarmente. De ahí el nombre de sellamiento.
Son instrumentos con los que se pueden realizar mediciones de
parámetros directamente en el campo.
La sodicidad de un suelo se puede definir como el contenido de el
catión sodio en relación con la capacidad de intercambio catiónico (CIC)
del suelo. Altos contenidos de sodio en relación con la CIC pueden
llevar a la dispersión y rotura de la estructura del suelo.
Con el
consiguiente reducción del flujo de agua a través del suelo pudiéndose
llegar a un sellamiento con falta de aireación y encharcamiento.
Los sólidos totales disueltos es una medida de la cantidad de
solutos disueltos en un líquido.
Se utiliza como medida de
la salinidad en el agua ya que muchas de las sustancias son
sales.
La salinidad del agua se puede clasificar en
función de la cantidad de sólidos totales disueltos por litro
(mg/L).
El agua fresca tiene una concentraciones menores de 1500 mg/l,
las aguas salobres 1500-5000 mg/L, y las salinas son mayores que
5000 mg/L.
La determinación de este factor es por
evaporación del agua de una muestra y por pesada del residuo que
se queda.
Este factor está relacionado con la conductividad
eléctrica de la siguiente forma:
STD (g/l) = 0.64 * CE (dS/m)
Un suelo salino es aquel suelo que contiene la suficiente cantidad de sales solubles que afecta de forma negativa al crecimiento de la mayoría de los cultivos. Se acepta que es un suelo salino aquellos cuyo límite inferior de conductividad eléctrica en el extracto de saturación (CEes) es 4 dS/m (medido a 25ºC) y con un porcentaje de sodio intercambiable (PSI) es menor de 15%.
Es un suelo afectado por un alto porcentaje de sodio intercambiable (PSI) mayor del 15%, y por una elevada salinidad (CEes > 4 dS/m), y cuyo pH es generalmente menor de 8.5. .
Es un suelo afectado por un alto porcentaje de sodio intercambiable (PSI) mayor del 15%, y cuyo pH es generalmente mayor de 8.5. Estos suelos no suelen ser aptos para la práctica agrícola.
Es una característica del suelo que expresa la distribución porcentual de sus partículas primarias clasificadas según su diámetro equivalente. En la clasificación americana se distinguen 3 fracciones principales según el rango de diámetro equivalente: Arena (2 - 0,05 mm), limo (0,05 - 0,002 mm) y arcilla (< 0,002 mm).
A partir de los porcentajes de cada una de las partícula la textura del suelo se puede clasificar en varios clases texturales. La clasificación americana (USDA) distingue 5 tipos de textura del suelo agrupados en 12 clases texturales:
La tolerancia de los cultivos a la salinidad se puede definir como la capacidad que tiene el cultivo a soportar la salinidad de la solución del suelo sin mostrar síntomas de efectos adversos en su desarrollo y/o producción.